domingo, 31 de octubre de 2010

Pensamientos


Por Marines Maal



Besar tus labios, rosando las mejillas, note que la piel es una sola en medio de las caricias. Alimentando la sed de tenerte. Me embriago de efectos y vuelos inimaginables. Supliendo el agua clara, comiendo de tu alma, amor mío y de mi corazón. La vida se vuelve un solo Latido del corazón,...mima




Aquella tarde volvieron a sentirse como ríos encontrados, revueltos en aguas azules, deseando vivir lo olvidado. La inmensidad del momento les entregó el rocío de la mañana, ternura pasada, el sol en sus cuerpos desnudos secó las lagrimas derramadas, se encontraron en torno al amor que tanto deseaban ... mima




Uno esta en búsqueda del equilibrio, sentir sin necesidad de subir y bajar, es sentir desde muy dentro, es quemarse entre vientos, ser aire de otros que perfumen mi vida al pasar, ser amante , se amiga, ser lo que un día sería, ser la misma que fue algún día … mima


Difícil es saber que nos amamos, sin expresar ni una palabra, solo los abrazos nos colman de este amor inesperado, sueños anhelados, besos imaginados. Como seres diferentes que entregan en una mirada, como pájaros volando sin rumbo conocido, solo se amor mío, que el tiempo sería sentencia mi amor en tu ausencia. …. mima


Soñando estoy, entre pastos y brisas, la tarde se avecina, mirado el horizonte, el mar y el cielo convergen en un solo color, espero mi amor, sentada entre pensamientos y suspiros que este amor mío, mi corazón te olvide para no acabar sintiendo que no valió la pena amarte tanto y sentir sufrimiento, Deseo que tu felicidad sea parte de mi vista, colmando mi paz, llenándola de risas…mima




La cercanía se parece a la distancia, llena de vicios y soledad deslumbrante, estás y tu presencia se desvanece entre las sombras, llevando entre copas la maravillosa experiencia de saberte presente, egoísta el amor que te tengo prefiriendo tu muerte antes que tu despedida, perdona mi cielo amado, la realidad escogida … mima



Recuerdo la inocencia con que te quería, una sonrisa encendía mi alegría, desbocada como un corcel, entraba en tus sábanas teñidas, tu cuerpo al lado mío, caliente y sutil, hacían de las sombras el perfecto perfil. Juntando sin medida y sin cordura, sin ninguna premura el aliento de nuestras bocas mientras el baile unísono de la fiesta más hermosa, hacia que se colmaran los cuerpos, deseando que la música siguiera el ritmo de la mejor prosa … mima


Tarde gris, sonido de lluvia, invade mi centro / sentidos vagantes, olores de paz y quietud, quietud superior a la parálisis de los vientos / momento de incansable e insoportable silencio, necesarios para respirar, mirar, cierro los ojos y apareces en mi memoria, oh no calmes mi sentir, por que quiero sentirte por siempre. …mima


Sueños de compañía; risas llenas de sorpresas, corriendo en los alrededores, conversadores de pasillos, cuidado que me tumban. En desesperada nostalgia. mima


Amar es, besar en la distancia, abrazar en la imaginación, sentir que vale la pena decir te quiero en pensamientos. Hoy la ambigüedad nos separa, mañana quizás sea solo un recuerdo... mima


Como brisa sedosa acompañando mis días/ tu presencia inminente en mi mente y en el presente, cobijan las esperanzas de amar aunque estés ausente. mima


Yo no te pido que me mires, si tus ojos no quieren ver, que me beses por besar, que digas te quiero sin sentirlo, no te lo pido, Pido que los labios que me rocen sean para dejar huella, que los ojos reflejen la belleza del momento, decir te quiero entre abrazos, Pido que una palabra simple llene el vació que hoy esta dentro de mi. Mima


Los años nos dan enseñanzas y dolor de haber perdido a aquellos que hoy están en otra dimensión, las acciones mal habidas dejan un sin sabor llenando el alma de rencor, sin embargo la vida es tan hermosa que nos sorprende a cada momento, sentir que un abrazo te deja lleno de amor, un beso crea armonía en dos, vivir los años siendo, simplemente siendo lo mejor que puedes ser conforta. Mima


Noches de sueños que me llevan a tiempos remotos / dejando atrás lo vivido / abro mis brazos para el encuentro con lo inhóspito. Cargadas las lunas de quebrantos, las dejo en su dimensión, brillo reflejado que no le pertenece hace de mi vista una mentira día a día. Mima


Hoy despertó la vida / la estabilidad del sentimiento se disipa, las emociones cobran fuerzas / logras enloquecer la calma, - bendito arrebato- , llegas como tormenta llevándote todo. Quedó la calma, el sol salió, la tormenta se aleja, la paz y el silencio cobran vida / Después de amarte tanto vida mia. mima




Olores de pasión / reflejo incontrolable / mensajes que dicen mucho / entrega de cuerpos / recuerdos que repiten una sensación / volando en imágenes continuas / sueños de un mañana / amores a la espera de un encuentro. fragmentos de una historia de amor. mima




Nota: No soy escritora ni siquiera es mi sentir, soy la pasión del amor que brota en cada poro de mi cuerpo, dando la justa dimensión a un sentir.

sábado, 2 de octubre de 2010

La historia de Laila

Marines Maal García

En tiempos de tormentas se oscurece el día / las almas empobrecen los sentidos / sacudidas, vientos huracanados / separación del mundo / pánico y terror / recuerdos.

El pasar del tiempo solía ser la cura para aquellas almas que vivieron tempestades, desamores, vientos llenos de ira y rabia.

Hace algunos años Laila estaba segura que su vida era prospera, casada con Gerónimo, tuvieron varias hijas, eran los años 70, sus vidas transcurrían entre viajes y mudanzas, partidas de año nuevo en familia, opulencia sin igual. Vestidos de New York y zapatos de charol.

Ella nacida en una familia de política comunista, el hombre de derecha radical. Sin embargo sus almas se juntaron tolerando ambas tendencias. Muchos años han pasado desde su matrimonio en la Ciudad de Caracas, en el Gran Hotel Tamanaco. Vestidos fastuosos, ambas familias retratadas, una luna de miel fuera del país.

Laila de pómulos pronunciados, llena de vida 32 años tenia cuando debió tomar decisiones que la marcaron de por vida.

Sus recuerdos: Gerónimo muy bien parecido, tremendo por naturaleza, tomaba el carro de ella cuando eran muy jóvenes y paseaban la Ciudad de Caracas, él vociferando sobre “su" carro. Para ella era una gracia, más si ella era el copiloto, andar juntos era el anhelo más grande de Laila.

Tuvieron un matrimonio entre risas, cada nacimiento de sus hijas era un festín familiar, se hacían votaciones para el nombre de cada una, pero Gerónimo terminaba colocando el nombre que el deseaba. Laila complacida, cada año alegraba con sus gestaciones la llegada de otro miembro de la familia.

Las risas se rompían con las desigualdades políticas, las salidas de Gerónimo cada vez se hacían mas pronunciadas. Las separaciones se hacían constantes. Las discusiones cada vez acrecentaban la tranquilidad de ambos. Laila con un carácter muy fuerte hacia de sus creencias políticas una verdad absoluta, Gerónimo no compartia absolutamente nada de lo que laila hacia, les llevo a las criticas mas severas entre ambos. Esto ocasionó la ruptura, él buscó una salida fácil, la infidelidad rompió los esquemas familiares, ocasionando los celos más desastrosos y destructivos en ella, la soledad se apoderó de la existencia de Laila. Aunque tenía hijas, su dolor constante, el involucrar a todos, no pudo mantener su verdad a escondidas.

Pasaron años para la decisión de Laila. Tomó fuerzas para la separación a pesar de la dependencia absoluta del amor por Gerónimo. Fueron días llenos de tristezas, de cambios, de verdades, de gran soledad, cada paso que daba Laila, mucha gente se involucraba, le tomo años lograr su propia estabilidad emocional.

A pesar de su nostalgia por aquellos años mozos, que hoy son recuerdos. Aun conserva sus creencias políticas, siente de sus desdichas las peores, los mapas de vida se acentúan con cada desaveniencia. Creció en una familia conflictiva, llena de los mismos problemas cada día, cada noche.

Hay muchas Laila rondando, deseosas de un click de vida. Hizo intentos de felicidad personal sin real existencia, solo recuerdos, solo instantes mágicos vividos, insatisfacción de muchas cosas que no logra disipar, que hoy dejan una huella en su ser, creando contrariedad y malestar como cuando era niña.

Nota del escritor: Esta historia esta dedicada a “Mi Laila”, ella reconocerá mis letras, deseo Laila que brille para ti la felicidad, lograr entender la vida parece difícil, más no lo es cuando te paras en otra esquina. Cruza la calle, atrévete, deja los esquemas y paradigmas familiares lejos, es hora de tu felicidad, ya es hora, el tiempo pasa y se pierde. Tómalo y vive.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Realidad

Marines Maal García

Tu voz mantiene la melodía del pensamiento en equilibrio perfecto / sabes volar con los pies en la tierra / desear sin dudas / Vivir en sensatez.

Dos personas mundos distintos, logran encontrarse a distancia, sorpresas del tiempo, historias dispares, urgidas de pasión. Almas solitarias sorprendidas por el encuentro. En sus comienzos la conversación se basaba en historias de vida, lo anhelado, lo que inconscientemente ambas transmitían sin ni siquiera conocer lo mágico de la vida.

Un julio después de muchos años por casualidades de la vida, a el le llega un mensaje de ella, en seguida el responde a su solicitud - le pide a ella su número de teléfono - , la llama en cuestión de segundos, fue una conversación grata, angelical, llena de recuerdos. Largos minutos transcurrieron, ella, impactada por esa voz dejo que su imaginación corriera por instantes, se alegró tanto, tanto que no sabia si la alegría era por el reencuentro o por la seducción de esa voz.

Así comenzó la historia de este par, cual adolescentes buscaban escucharse, luego verse. Ella dependía de una caricia escrita, el solo esperaba letras de ella. Sorprendidos por quererse de inmediato les causaba temor a ambos, jamás esperaban depender tanto de este afecto

Son pocas las palabras, cuando dos almas se encuentran en consonancia, las palabras se basan un hasta pronto, las despedidas se tornaron en un aquí estoy, los te quiero se trasformaron en un te amo sin dudas. Esta es una historia que muchos viven, pocos cuentan. De esas historias narradas de hadas, donde el príncipe llega en su caballo en búsqueda de su amada. Definitivamente Existen. Solo tiene una desventaja este par, viven en mundos diferentes, kilómetros les separan, la ventaja única y especial es el amor que se tienen, lo viven a diario, pese a la distancia. Cuando se ama se aceptan las condiciones existentes, no hay distancia posible cuando recibes un te quiero, la cercanía es total y absoluta.

Cuando se palpa el amor se logra un equilibrio perfecto, todo el entorno es brillante, los problemas dejan de ser problemas, por que se consigue mirar la vida desde otro ángulo.

Estamos en la era de la tecnología señores, así que esto va dedicado a todas esas personas que han encontrado su pasión y amor en el internet. A ti que ya tienes hijos con tu amor virtual, a ti que callas para no contar tú historia, a ti que recuerdas esa persona que te impacto en la red, a ti que lo vives hoy. No dejen de soñar, no dejen de abrir los brazos en espera de ese amor bonito, los cuentos de hadas existen, quizás seas la próxima princesa y tu su príncipe azul…

lunes, 20 de septiembre de 2010

Reflexión

Marines Maal García

Amor deseado por años, amor buscado, amor desesperado, amor que tanto quise, amor de mi vida.

Cuando estás el momento se engrandece, las olas del mar se aquietan, tu vos seduce cada palabra, transformando en belleza las imágenes a mi alrededor, cuando estás la alegría y las risas son el motivo de vivir, cuando estás.

Dicen que el destino esta marcado, que hay vidas pasadas, donde ya tu y yo nos conocimos.

Las Sensaciones cobran sentido al entender que las explicaciones no valen cuando te amo, encontrarte en el camino costó años, sin saberlo las señales estaban, los hechos hablaron por si solos cuando encontraste una carta escrita por aquella niña que te deseaba éxito en la vida.

Sabias las palabras aquella noche, aquel momento en que leíste parte de una de las cartas, dejando entrever que los tesoros existen, muchas veces están cerca, otros lejos, lo ambiguo es justamente no creer que los cuentos de amor no son solo cuentos, son hechos reales del presente.

Las historias de amor de otros motivan a abrir los ojos, invito a toda alma solitaria a abalanzarse en el mundo mágico del amor, encontrar ese amor hermoso que pasa por etapas, pruebas, ensayos y resultados, derrotas y frustraciones, que al fin y al cabo pasan a ser parte del pasado, pasarán por tu vida personas hermosas que dejan un aprendizaje en ti que genera sabiduría y aplomo.

Escribir sobre el amor podría ser una equivocación si mal trato a un corazón herido, a ese que amó y sigue amando el pasado, existen personas inmersas en recuerdos bellos, dando importancia a recuerdos terribles que en la confusión son parte de su aquí y su ahora. Es necesario dividirlos, escogerlos, los buenos y los malos, excusar los malos, perdonar los malos para no llevar rencor en el alma. Así lograran limpiar de impurezas las estaciones de cada año vivido.

El amor no tiene explicación, se siente y se vive, dejen que el mundo les hable, que las señales sean un propósito de vida, dejen que les amen, muchos no saben recibirlo, acepten las realidades así parezcan una locura, den lo mejor de ustedes, vendan su mejor cara, trabajen sus virtudes, dejando desaparecer todo vicio de frustración.

Quisiera poder transmitir a cada uno de ustedes la energía para comenzar el nuevo día. Estas letras se las dedico a todas aquellas personas que están estancadas en ese limbo indeseado; miren el amanecer, vean las caras de las personas, no bajes la cabeza , ni menos camines como si fueras el único ser viviente dentro de un mundo vacio, el universo esta allí, esperando por ti. Permite y date el permiso de ser feliz, por que la felicidad es un sentir que irradia y proyecta los que vives. El resultado de tu vida es absolutamente responsabilidad tuya, es un espejo, si sientes tristeza pues todo es triste, así que te invito lector a hacer solo una pequeña prueba, cambia tu nostalgia por alegría y comenzara un cambio en tu vida.

Nota del escritor: Soñar es parte del destino. Sueñen.

sábado, 28 de agosto de 2010

Vidas Paralelas


Por Marines Maal

Vidas paralelas, pensamientos y sensaciones deseados por vivir / amantes de destierro / amantes de ocasión / amantes por años, lujuria y pasión que añora lo prohibido / vivir el momento con el deseo a flor de piel.

Cuando hablamos de vidas paralelas, hablamos de moralidad, de la vida de un par, que revela la naturaleza del ser. Vidas que llevan muchas personas a escondidas, que brindan el placer más impactante a quienes necesitan de un instante prohibido. Hablemos de imaginación, de grandes amores, de momentos de impulsos, hablemos de relaciones que perduran en el tiempo paralelamente. La sociedad no perdona a las personas que viven semejante acción, quien es juez de quien. Los estudios datan que no hay persona que no ha llevado una vida paralela, no es tiempo, más si es acción.

Cuenta la historia de un hombre que dejó su hogar a temprana edad, labrándose un futuro con dificultad, entre el vivir aquí o allá conoció la naturaleza de la mujer, experiencias en su juventud diferentes, usando su cuerpo como arma letal, conoció el amor, se casó, hijos, entendía que la felicidad estaba allí, cuando de pronto su naturaleza le sorprendió, existía un mundo afuera que le gustaba, que era necesario para su existir. Notó que nada tiene que ver entre su vida real y la paralela. La real le prometía calor de hogar, espera certera, aceptación de la sociedad, la de afuera pasión y lujuria que conoció muy bien en sus años mozos.

La vida paralela le permite magnificar la acción, fornicar sin medida, sin limites, fantasías que la mayoría desea mas no la ejecuta, causando frustración en muchos. La vida paralela es una vida que se lleva a distancia, jamás se juntan.

Existen vidas paralelas tangibles heterosexuales y homosexuales, ambas significan lo mismo, vidas a escondidas. Prohibidas ante la sociedad.

La infidelidad es parte de la vida paralela, el sexo desmesurado es el que llama a la locura “temporal” por darle un matiz, mas es una acción consiente de lo que se desea, siempre y cuando se viva en pareja es una infidelidad. Este tema conlleva a la moralidad, normas constantes de la sociedad. Mentiras que se desmienten al paso de los años, todo los seres humanos han mantenido una vida paralela.

De acuerdo al ser humano adentrándonos en la actitud, el por qué se lleva una vida paralela, aun no se conoce la real explicación, la naturaleza hombre-mujer, atracción, interés, sentir que podría tener buen sexo con esa persona, es lo que explota en un momento determinado.

Analizando fríamente, ¿la relación extramarital no causa compromisos? ¿No es una relación de pareja? Son juegos de vida y cada quien cumple el rol a su conveniencia. Cabe destacar en muchas ocasiones el otro o la otra llegan a sentir más que un juego. Por ello estas letras dedicadas a aquellos que juegan a las vidas paralelas, hasta ustedes podrían terminar enamorados de esta vida, sin dudas por siempre.

Seamos libres si queremos llevar vidas paralelas, (dejarían de ser paralelas) el vivirla podría afectar a la vida real. La inteligencia no podrá enmascarar la vida paralela. Se feliz y vive la vida con la connotación que debes darle. No es un veto de moralidad sino un saludo al sexo con dulzura.

martes, 22 de junio de 2010

LA TERNURA DE AMAR



Por Marines Maal

El pasado recobra fuerzas, el presente es una fuga de sensaciones que no se limitan cuando estás junto a mí.

Sandra y Rubén dos niños jugaban e interpretaban lo que les gustaría de la vida. Se conocieron por azar hace muchos años, aún niños, él galante y bien parecido, ella rubia de ojos claros. Fue amor a primera vista como sólo los niños logran amar. El tocaba algo de flauta, buen estudiante, buen hijo, buen hermano, ella tremenda por naturaleza, pícara, soñadora.

Conocieron el roce de un primer beso, lleno de ternura, sublime y total. Un día el destino les separó físicamente, ambos juraron amarse por siempre sellando su adiós con un anillo rojo, sencillo, que significó el todo para Sandra.

Los años pasan, Rubén y Sandra se encontraban esporádicamente, ya han pasado muchos años, jamás se han olvidado uno del otro, no hay obstáculos cuando se ama, un hola sella cada mensaje que se traduce en estoy aquí, te amo y deseo estar a tu lado.

Ya son personas maduras, Sandra le ha deseado y Rubén le ha sido fiel en todo momento. La fidelidad es sentir siempre lo mismo, que el encuentro tenga un roce del primer beso, la intimidación al mirarse, la sonrisa pícara al reconocer que aún ese sentir está presente.

Un día, después de meses sin saber uno del otro, Rubén logró comunicarse con Sandra, el mensaje decía: - He perdido tus coordenadas- Frase ésta que jamás olvidará Sandra. Era el mismo Rubén que ella había amado siempre, aquél que ella atrevidamente veía, ambos imposibilitados de amarse, más el sentir presente jamás dejo de estar.

Sandra ha esperado por una señal donde la vida le entregue lo más preciado, lo que la distancia separó. Le amó eternamente, le seguirá amando y sólo saber que él está bien la llena de agradecimiento, porque aún se adoran como siempre.

Una tarde de un encuentro, ella le aguardaba en un sitio determinado acompañada de un grupo de amigos, con los temores más grandes, la espera era insegura, ella estaba sentada en un área abierta, atardecía, miraba hacia la avenida con anhelo, las luces de los carros pasaban, de pronto, un carro entraba al recinto, el cambio de luces hizo evidente que había llegado Rubén. Sandra se excusó y fue hasta el carro, él le propuso irse solos a otro sitio, ella volvió por su cartera y les dijo, a sus amigos, que había llegado el hombre de su vida. Él la recibió con un beso suave, frente a frente, ambos en silencio entre recuerdos de llamadas, la llevó a un restaurant a cenar, pidió de beber, las manos juntas reconocieron dónde ella mantuvo el anillo años, sin que él lo supiera. Recostó su cabeza sobre él en momentos donde el sentir es puro. No existían palabras para describir lo que ambos querían. Risas entre recuerdos, conversaciones e historias de vida llenaron el espacio mientras el amor sellaba con interesante matiz la relación de dos hermosas personas que se amaron eternamente.

El amor no conoce del bien y el mal, lo púdico de lo impúdico, es una entrega de pasión sin medida, limitarlo lo silencia, lo enmudece, lo aniquila. Jurar amor eterno fue un juego de niños, una realidad existente. Lo imposible se vuelve posible en los recuerdos cargados de pasión.

Sandra y Rubén imposibilitados de toda cercanía, cíclicamente vuelven el uno al otro, sin razones, sin escusas, lo que les lleva a sentirse siempre amados. No existen límites cuando están juntos, cuando los labios se deslizan en un beso, cuando los cuerpos son la expresión de un todo en un recuerdo.

Hoy Sandra le espera, le adora, Rubén le busca incansablemente, él la ama.

Rubén……… tengo tus coordenadas.

Sandra……..te esperaré siempre.

Nota del autor: Los amores reflejados en las historias parten de un elemento de la vida de muchos. Quizás seas parte de éste.

sábado, 19 de junio de 2010

Dedicado a mis hijas


Por: Marines Maal G.

La historia de vida es corta, años de vivencias, años de grandes logros y dolores por partidas inevitables, soledad que acompaña los días de tanto silencio.


Tuve dos niñas, sus nombres Gabriela y Helena, las guie lo mejor que supe, entre carencias y avatares de la vida, recuerdo la primera sonrisa de ellas, la primera vez que amamanté a cada una, cuando la compenetración era la fantástica sensación entre nosotras, en épocas donde solo un abrazo motivaba la sed de quererlas tanto como las amo.


El destino ha jugado con los planes de vida, crecí con ellas, me enseñaron que por más difícil que fuese allí estábamos juntas, hoy la distancia corroe mi sentir, Los senderos cambiaron, cada una creció, una con la mejor de las aventuras ser madre, otra aun juega a seguir cerca sin ataduras.


Cuan diferentes son los hijos aun naciendo de una misma persona, diferencias en el vivir de acuerdo a circunstancias de la vida de los padres. Culpables somos al sumir a los hijos en las vivencias de adultos. Ya adultas, hermosas, fuertes y emprendedoras denotan que aun las equivocaciones, la tarea fue mejor de lo que imaginaba.


Gabriela, fuerte de inimaginable determinación, luchando por su destino y el de sus bellas hijas Maren y Hannah, kilómetros nos separa con la ingratitud de no tener los mecanismos para sentirlas. Dolor que cada mañana aparece sin pensarlo. Alegría de notar que distes herramientas para este presente. Helena, inteligente sin reconocerlo ella misma, dulce sin ser empalagosa, en búsqueda constante de su porvenir, sin rumbo aparente, preocupación de mis días.


Dedico estas letras a mis hijas, quienes han sido el real motivo de lo que soy, por ellas vivo, por ellas doy pasos firmes, por ellas hago planes que son sueños por cumplir, a ellas con quienes aprendí que abrazar es hermoso, decir bendición engalana la relación, sentarlas en mis piernas aun mujeres conservaba el matiz de la niñez. A ellas mis bellas toda mi gratitud y mi “lo siento” si alguna vez equivoque el rumbo.

Siempre Mami

jueves, 3 de junio de 2010

Vuelo 28/01



Por Marines Maal

Señores pasajeros con destino a Lisboa / risas extremas/ felicidad incontenible. / Sueños al otro lado el mundo, aun en mi mente divagan.

Esa tarde Libertad tomaba un vuelo a Europa, eran las dos de la tarde, cuando se hizo el chequeo ante la línea aérea. Jamás imaginó que ese vuelo cambiaria su vida. Pasó a inmigración sin voltear atrás, no pensaba sino en apurar el paso, como si eso la llevara de inmediato a Lisboa.

La espera y el encanto del viaje, olían a un delicado Azahar. Libertad es una mujer sencilla, de ojos brillantes, conversadora, enamorada de la vida, de grandes retos, su misión era ir a lo que ella denominaba parte de sus sueños.

Sentada esperaba la llamada del vuelo, conversaba con una chica. Se acompañaban mutuamente, tomaron un café. En un instante Libertad perdió su abrigo, quizás olvidado seguramente , el sólo pensar que llegaría con temperaturas bajas la hizo comprar otro suéter, mientras por sorpresa al volver a el Café encontró el abrigo que su hermana le había prestado. Como era de costumbre Libertad hacia fiesta de cada cosa que le pasaba, lo besaba mientras decía, gracias a Dios.

Cuando escuchó de pronto su nombre por los parlantes - ¡Libertad Velásquez! - se asustó pensando en que algo sucedía, que debía volver y entró en duda - ¿qué hice Dios? -Acudió rápidamente a la línea aérea y le preguntan: - ¿Usted viaja sola? - , respondió – Si – la vuelven a interrogar: - ¿Desea que la suban? - Contestó afirmativamente sin chistar, sin saber de qué se trataba, con la alegría que tenía lo que sucediera era perfecto. Al llegar a la silla de espera le contó lo ocurrido a la conocida y le transmite su interrogante - ¿qué es subirte?- sin obtener respuesta, entre risas. Más adelante en la línea aérea pudo constatar que la habían cambiado a Primera Clase.

Allí comenzó lo que ella ni imaginaba. Llamaron para abordar, inicialmente a los pasajeros en una condición especial y luego a los de Primera Clase, se despedía con risas de la compañera. Al llegar al avión fue guiada con atención esmerada por las aeromozas, cuando llegó al asiento, cómodo y espacioso, se paró frente a él y escuchó una voz que le decía - hola, ¿quieres quitarte el abrigo?, hace calor aún en tierra - Ella sorprendida, entre sonrisas dijo – sí- Él muy galante la ayudó y colocó el abrigo detrás de la silla.

Cuando se sentó comprendió que él era su compañero de viaje, ella entre la ingenuidad y la alegría, hablaba y hablaba. La amabilidad de él, la había impactado y actuaba así para pasar por cómica sin mostrar que era una novata en acción.

Al pasar el vuelo, tomaron unas copas, comieron, se contaron cosas, el coñac era algo fuerte. Ella con facilidad escuchaba sus problemas que esa tarde se tornaron comunes, se fue sentando de lado para ver la expresión de él, maravillándose de lo que tenía en frente. Era un hombre con una expresión de “verdad”, no había mentira en su cara, llenando de ternura el momento, él le quitó sus zapatos y le dijo como un buen vaquero le quita sus botas a su amada. Libertad estaba sin aliento, él la acobijó, y le dijo- duerme tu sueño hasta al final del vuelo.-

Ella no quería que terminara el vuelo jamás, pues momentos como esos nunca los había vivido, él se recostó cerca de ella, rozando sus labios, la besó suavemente en la frente y le dijo -duerme mi bella, yo cuido tu sueño.- Libertad no durmió, quería sentir a aquel hombre que le seducía sólo con la mirada.

Largas horas que se hicieron minutos, cuando la aceptación del otro es tan gentil, el mundo se debería parar, deseó que los minutos se hicieran horas para que el idilio no acabara.

Madrid. -Señores pasajeros les damos las gracias por haber viajado con nosotros- Ambos impávidos, las palabras no servían, el adiós era inminente. Bajaron del avión despidiéndose en inmigración, seguían diferentes filas, ella extranjera el europeo.

Recuerda Libertad que no se atrevía a mirar hacia la otra fila, pues evidenciaría las ganas de correr hacia él, pocos amores, poco sentir había en la vida de Libertad.

Tomó su camino dentro del aeropuerto por que allí haría trasbordo, cuando de pronto le dicen,- Señora le llevo su equipaje- Ella con la confusión y locura dijo no, le tomaron la mano, era él, allí estaba de nuevo, dijo, - bella corrí me estabas dejando atrás.- Cuando llegaron al aeropuerto doméstico, él le dijo: - pierde el vuelo, ven conmigo - ella con los miedos a flor de piel, negó toda petición, la esperaban en otro lugar. Él le sonrió, la abrazó y le prometió verla de nuevo. Cruzaron teléfonos, emails, todo lo que significaba comunicación. La despedida era el momento más extraño, todo era o no era real, todo imaginado, todo sentido estaba alterado, ambos abrazados juraron amarse, los besos eran los protagonistas, las esperanzas la única manera de decir adiós.

Aunque en países lejanos, las personas pueden amarse con intensidad, llevar el amor como bandera, donde una palabra va más allá que la piel, amores que nunca se olvidan. Se encontraron unos años después, la promesa de volver a verla la cumplió. Libertad siguió amándolo con todas sus fuerzas y el aún le escribe cartas de amor.

miércoles, 2 de junio de 2010

Yo se que te voy a amar


Por: Marines Maal

Sospechas inusitadas/ vacio de la soledad / música, suavidad/ incitando la aceptación/ pensamientos confusos / sensualidad acompasada / encuentros de eterno tiempo.

Valeria y Luis, dos personas que creyeron en el amor. Ella una mujer de rasgos acentuados, pómulos grandes, ojos delineados de cabello largo, alta , con las curvas de una real guitarra gitana, de incalculable firmeza, guerrera en su parecer, enamorada de la noche, intranquila por naturaleza; él un hombre tranquilo, de rostro melancólico y ojos tristes. Se conocieron en el trabajo, ambos en la misma empresa.

Para Valeria no había nada que no pudiera hacer, tomaba su carro y su imaginación la llamaba a buscar un hombre parecido a ella, pero para su sorpresa conoció a Luis. Muy apaciguado, con la prodigiosa manera de un caballero le invito a salir, aceptó sin ningún interés.

Fue un sábado de Septiembre en 1979, llegada la noche, sentados en una mesa del famoso Restaurant Botero, Valeria le miraba con discreción, pues su físico no era lo que ella deseaba, su coquetería envolvía a Luis. Le sugirió una copa de vino amplio, armonioso y equilibrado. Degustaron el vino y comenzaron a entrar en calor, se relajaron acompasadamente, la música hacía ligera la comunicación. Fue maravillosa esa noche, que inteligencia tenia aquel hombre, Valeria con su retar al mundo, le proponía temas los cuales él completando las copas y una sonrisa de complacencia, le respondía.

Los días pasaban, las comunicaciones eran intermitentes, Valeria entre sus convicciones y pareceres, pensaba que él debía tomar la iniciativa. Luis la llamó y ella rehusaba las invitaciones, ella se alejaba de esa manera. Siempre se veían en la oficina, risas de lado, y miradas inquietantes. Juego que incrementaba el interés de ambos, pasaron a saludos en el estacionamiento, él le esperaba y simulaba haber llegado a la misma hora. Ya los besos en las mejillas eran abrazos largos, los cuerpos comenzaron a rozar el uno con el otro. Valeria y Luis, cada mañana despertaban desesperados de sentir ese abrazo, juguetón y sensual.

A Luis lo transfirieron a otra ciudad, la lejanía hacía más tardía la comunicación. Se alejaba toda la posibilidad de recobrar el amor perdido. Pasaron años surgiendo llamadas lejanas, ambos tenían rumbos diferentes. Rehicieron sus vidas, él ya con hijos y ella casada entregando su vida a su compañero, sin olvidar a Luis. El tiempo, bendito tiempo, que hace de la vida rondas de soles, pasaron 25 años, acertados logros, querencias eternas. Valeria se separó y olvidando de manera consciente sus convicciones, emprendió la búsqueda de Luis.

Hizo todo lo que un amor hace por encontrarse con su par, hasta lograr un solo rayo de esperanza. Luis estaba allí, cerca, como no lo imaginó, el viudo en la misma casa de sus padres, había vuelto a la ciudad. Valeria ya no era una niña, Luis, varios años mayor que ella.

Valeria tocó una noche la puerta de Luis en su casa. Un joven apuesto, parecido a Luís, la recibió. Se sintió pequeña, de nuevo, confundiendo el tiempo. Preguntó al joven por él, la llevó al salón, allí estaba él, ya no era el hombre delgado, ella con los rasgos del tiempo en su tez, ya la sonrisa no era la misma, el temor del encuentro, la invadió. Él la vio, sólo la vio. Como era común en élla, se acercó con una sonrisa a medias y él se inclinó cortés. Las palabras salieron con el esfuerzo del aliento con un abrazo sentido. Valeria tomando con sus manos la cara de Luis reconoció con los dedos cada centímetro. El pasado quedó atrás, el presente sollozaba .. Ella volvió y volvió hasta recobrar el recuerdo transformándolo en presente.

El 25 de julio 2004, Luis la sorprendió una noche. El jardín estaba decorado con luces de baja intensidad. Colores cobre, tierra y blanco eran las tonalidades que caían a su alrededor. La noche con grato olor griego, enfriaba el mismo vino armonioso que bebieron el primer día.

Luis de blanco impecable y ella con ropa ligera. En un diván a lo lejos sentado la esperaba con un suave vestido de seda blanco en sus manos, la brisa movía todo el decorado, aquella noche Valeria se dejo envolver por Luis.

Se cambió, regresó tan pronto como se lo permitían los pasos, él con la copa ya servida le invito a bailar, sonaba una canción brasilera “eu sei que vou te amar”, ritmo perfecto, ambos cercanos, sus bocas ávidas de besos, los brazos cumplían las caricias esperadas, tomaron relajando cada célula de su cuerpo. Luis callado sólo exploraba el sentir de Valeria, y ella entregaba su placer con garbo. Cuantos años deseando tocarse, la exposición de cuerpos, el suave pasar de las manos, contracciones involuntarias, besos, horas que se hicieron días. Amanecer de colores tenues. Amor, satisfacción y placer.

Nota del autor: La autora hace de sus historias, personajes de la vida real. En cada uno habrá una historia de impecable recuerdo.

viernes, 30 de abril de 2010

Los valores supremos de la vida


Por Marinés Maal

Los seres humanos carecen / apenas perciben la soledad irreparable. /el dolor del alma se esfuma / y vuela hacia la luz inmensa / cuando el amor crece/

Será posible que dos diminutos caninos de la raza mini pincher sientan, amen, sufran y puedan gozar de la felicidad terrenal al igual que los humanos. Los invitamos a vivir este relato, hasta ahora inédito, de dos mascotas con sus amos. Nimi es un macho de casi diez años y la Mini de seis años. Sus dueños se habían citado aquél día para disfrutar de un atardecer en la playa y previo acuerdo decidieron presentarse cada quien con su mascota.

Andrés acostumbrado al andar de Nimi, con el trote acompasado, le llevaba al igual que a un caballo de paso. La mascota se mantenía detrás y a la izquierda de su amo, la cabeza en alto con las orejas y el rabo recortados en posición vertical. Siempre concentrado en la marcha perfecta sin hacer caso a su magnífica percepción olfativa y visual, de los muchos ejemplares caninos que reclamaban su atención con ladridos y gemidos. Aquella miniatura de can se sentía del tamaño de un mastín y con la fiereza de un doberman, raza con la cual guardaba un extraordinario parecido. El paseo se hacía largo. Llegaron a la playa aquella tarde, con la arena aún tibia, suave, blanca, fina y pegajosa. Las patas de pincel hundidas en la arena dejaban sus finas huellas en contraste con las toscas pisadas marcadas por los pies de él. Andrés se detuvo en la inmensidad panorámica del mar y ambos se tumbaron a esperar.

El canino podía sentir la tristeza de Andrés. Su amo, era una persona receptiva, a veces feliz y siempre amable. La mirada interrogante del perrito se posó en el amo y él acarició su cuerpo con unas palmadas tranquilizadoras, pero los ojos del amo expresaban ansiedad. Los humanos necesitan compañía para olvidar sus carencias, sus dolores, sus tristezas.

Con una señal de los dedos, Andrés soltó las ataduras invisibles de Nimi, las únicas. La mascota era una necesidad de compañía, así él lo percibía. El fiel animal también lo sabía y siempre buscaba estar al lado de su amo para cumplir su destino. Al ordenarle con una palmada, corrió y jugó, pero al sentir la quietud de Andrés regresó a él en forma lenta y pausada, echándose de nuevo a su lado.

A lo lejos venia una gaviota amiga, la misma de otras visitas a la playa. Nimi se levantó al acercársele el ave, corrió jugueteando con ella siguiendo sus vuelos rasantes que lo impacientaban. Por instinto natural deseaba atraparla sin causarle daño, pero la gaviota no se dejaba ni arriesgaba mucho, ya cansados, ella remontó en vuelos circulares y él regresó a su amo. La gaviota voló hacia ellos dejando sentir el suave flotar de su cuerpo blanco y radiante. La cercanía era tal que el pincher podía oler su plumaje y ladraba, al verla juntarse en vuelo con las otras que decían adiós con su aleteo. Nimi al ver el alejarse a la gaviota cambió por segundos su alegría por tristeza.

La quietud del paisaje se rompió con la alegría desbordada de la Mini que poco atendía los reclamos que Esther le hacía. A diferencia de su par macho de la raza, en vez de trotar saltaba, corría, jugueteaba, daba vueltas y le respondía con saludos de ladridos amistosos a todos los que podía atraer con su diminuta presencia. Al igual que Nimi le brillaba lustroso el corto pelo azabache con las manchas de fuego resplandecientes. Sus orejas naturales sin corte alguno y el dimorfismo sexual eran los detalles que a leguas permitían distinguir el uno de la otra. Nimi con su prominente órgano masculino demasiado evidente para su minúsculo cuerpo y ella igual con un pronunciado abultamiento inocultable para los sentidos de la misma especie.

Andrés y Esther se saludaron con efusividad y entusiasmo mientras que Nimi y Mini hacían lo propio. La Mini y Nimi se olían con la eficiencia del olfato canino. Fueron llamados a sentarse por sus dueños y los cuatro seres se quedaron melancólicos disfrutando del atardecer mientras las gaviotas, a lo lejos, volaban apresuradas a su refugio natural.

Los seres humanos suelen fijar su mirada infinita hacia el horizonte del mar. Vacían toda su tristeza sin percibir que otros seres, a su alrededor, celebran cuando ellos recobran su felicidad y toda la naturaleza festeja con una ceremonia indescifrable de códigos animales la recuperación del equilibrio en el hombre y la mujer que se aman.

El mar sabio enseña sobre colores, torna el azul idéntico al cielo que significa unión sin ataduras. Su espuma blanca es la pureza del amor, el calor del sol es la pasión y la noche las dependencias y los miedos. El sol fuerte enceguece los ojos para no ver las verdades prohibidas del hereje.

El mar y el cielo se funden en el horizonte por su amor durante el día. Por la noche la tenue luz de la luna ilumina al mar hora tras hora, como los recuerdos, pero el mar inteligente sigue su andar en solitario.

La armonía de los hombres y de las mujeres con la naturaleza y el amor al paisaje son los valores más sublimes de la especie humana y de los animales.

viernes, 23 de abril de 2010

Un arrebato de pasión.


Por Marinés Maal

Tarde gris, sonido de lluvia, invade mi centro, / sentidos que divagan, olores de paz y quietud superior a la parálisis de los vientos, / momentos de incansable e insoportable silencio, / necesarios para respirar, mirar…/ cierro los ojos y apareces en mi memoria, / oh no calmes mi sentir, / porque quiero tenerte por siempre.

Estas palabras sonaban dulcemente en sus oídos, Héctor se aferraba al trozo de papel impregnado de polvo y sudor que apretaba fuertemente en sus manos. Había recibido, hacía apenas unas horas, el correo de Caracas. Su tierna esposa logró enviarlo en los breves segundos que el imprevisto y fugaz contacto le había permitido. Vania pudo decir, en un arrebato de pasión, lo que le salió del alma, lo escribió desgarradoramente en su libreta cuando se encontraba en el cafetín de la Universidad.

Héctor y Vania eran dos jóvenes revolucionarios que hacían vida política en la Juventud Comunista de Venezuela. Ella era una brillante estudiante de la Universidad, dotada de todos los atributos físicos y espirituales que una joven pudiera desear. Él era un militante guerrillero de convicciones profundas reforzadas con el arrojo y el valor invencible de un Ulises y de un Aquiles. Se habían conocido en Caracas cuando él bajó temporalmente de la montaña para reponerse de algunas heridas sufridas en la lucha armada y se enamoraron mientras ella le prodigaba los cuidados para su recuperación, en cumplimiento de su deber solidario y revolucionario. Llegó el momento de subir de nuevo a la montaña pero antes se habían casado en la clandestinidad en presencia de un Comandante guerrillero. La noche antes partir, se despidieron con el frenesí de una entrega total. Nunca fue tan grande el amor. Vania y Héctor habían casi terminado de beber la botella de espumoso Champagne que el padre de ella les había regalado. La novia estaba apenas cubierta con una tenue dormilona de donde emergían como volcanes sus senos turgentes mientras que el bello entre sus muslos bien torneados, eran un tupido nido que invitaban al éxtasis erótico y sensual. Héctor de pié, recibió a Vania en su cintura a la cual ella se apretó con sus piernas temblorosas abiertas al placer y al sentimiento íntimo.

Es posible que al escribirle la nota apresurada al esposo guerrillero, por la mente de la esposa llena de dignidad y entereza, haya pasado aquel recuerdo inolvidable de verdadero amor.

En la década del 60 Venezuela era un hervidero revolucionario en las montañas y en las ciudades. La inspiración de los pueblos en la Revolución Cubana, había resucitado el movimiento emancipador en toda América Latina. El grito libertario de los patriotas venezolanos en los cuarteles, los barrios, las fábricas, los liceos y las universidades era incontenible. El imperialismo y sus lacayos de AD y Copei respondían con toda su fuerza represiva con torturas, asesinatos, desaparecidos, estado de sitio, detenciones ilegales y suspensión de las libertades públicas.

Héctor, internado en la montaña formaba parte de una columna guerrillera, y atesoraba en su memoria aquella breve nota de Vania. Sentía profunda nostalgia y evocaba el instante que descubrió el cuerpo de aquella mujer llena de ternura. Podía oler el aroma de su piel. Cerraba sus ojos y aparecía en su recuerdo lo anhelado…

La lucha armada en las montañas se caracterizaba por largas horas de caminatas y acampadas en lugares seguros para luego seguir el desplazamiento y esperar con paciencia los enfrentamientos de ataque y huída. El guerrillero requiere gran resistencia física y espiritual.

El silencio de la noche era propicio para complacer a Morfeo. En sus sueños apareció aquella primera noche de casado, cuando sentado esperando a Vania en aquel cuarto, subió la mirada. Ella llegaba a su lado, con ganas de tomarle. Él se paró lentamente, sus manos esperadas por ella envolvieron su cuerpo, transparentado por la suave tela que lo dibujaba. Con un ágil movimiento la despojó del vestido de dormir. La textura de los poros de la piel de Vania, estimulaban la ternura de las caricias. Se despojaron de tormentos, los suspiros fuertes, las respiraciones galopantes, las sensaciones encontradas en un mismo parecer, de tan hondo encuentro. Héctor estaba desbocado por sentirse parte de ella y llevó a la ardiente Vania a recibir con cuidado la inmensidad del momento. El sobre ella y Vania al separar sus piernas lentamente, en erótico movimiento, lo recibió. Desesperados de deseo entre movimientos de olas entraron en el mundo sensual, descubriendo cada centímetro de ambos. Las células de sus cuerpos emitieron un dulce aroma imposible de olvidar.

Las cárceles estaban repletas de presos políticos, los teatros de operaciones antiguerrilleros con oficiales venezolanos entrenados en la Escuela de Las Américas regentada por el Pentágono y la CIA, capturaban y desaparecían a campesinos indefensos. Los periódicos de la izquierda habían sido asaltados y cerrados por la policía política. Los diputados revolucionarios al Congreso Nacional fueron encarcelados en el Cuartel San Carlos. Los cercos militares apretaban y los bombardeos a las zonas campesinas arreciaban.

Pasaban los días, Vania esperaba recibir noticias de Héctor. Sabia de la lucha incansable de la revolución. Estaba llena de entera pasión y de convicciones profundas. Una mañana después del acostumbrado café, en la mesa más cercana al parque de la Cafetería en la Universidad, recordaba los días aquellos cuando vio a Héctor por primera vez en su vida.

Llegando a casa de Alicia, compañera y militante de la Juventud Comunista de Venezuela, le informaron que había compañeros heridos en combate. Tenían que trasladarlos a lugares seguros donde no corrieran ningún peligro. Ella ofreció su carro para el traslado y su casa para albergarlo.

La vanguardia estudiantil revolucionaria, mujeres y hombres entregados con fervor a la revolución habían organizado una red logística de apoyo a la guerrilla. Entre esa juventud solidaria se encontraba Vania. En pocas horas tenían todo listo. Había que sacar a Héctor esa misma noche para la nueva concha ofrecida por Vania quien a partir de ese momento se convertiría en su nuevo contacto. Respetando todas las medidas de seguridad se inició la operación.

La chofer era Vania y él su único pasajero escondido en el asiento trasero sin otro equipaje que un morral donde llevaba oculta un arma automática y dos granadas. El guerrillero nunca abandona su armamento. No hablaron en el trayecto salvo las elementales preguntas de Vania sobre el estado del herido. Llegaron esa misma noche a la nueva concha donde la progenitora de Vania lo tenía todo dispuesto. Se instaló con sigilo en su habitación y pidió que lo dejaran descansar hasta el siguiente día pues ya estaba listo para pasar la noche. Y así fue.

Al día siguiente estaba Vania ansiosa de conocer a Héctor y comenzar a cumplir con la misión que le habían encomendado. Se dirigió al fondo del pasillo a la habitación donde se encontraba el guerrillero herido, tocó la puerta y entró. Allí estaba Héctor, sus ojos azules viendo la distancia hacia la ventana donde un árbol inmenso cubría la casa. Vania se acercó, cruzó unas palabras, y comenzó a limpiar sus heridas, el silencio entre los dos, el olor del desinfectante era lo único que los unía en ese momento. Cada hora al volver lograba escuchar un lánguido “hola” del hermético combatiente. La recuperación del enfermo fue lenta. Vania con su dulce verbo fue llevando el tiempo, colmando a Héctor de amor, ella le contaba sobre lo que sucedía en el partido y él le escuchaba con paciencia.

Fueron días maravilloso, ambos con planes y utopías realizables que hacían olvidar por instantes los terribles peligros que los acechaban. Una tarde de octubre llegó la orden para la partida de Héctor, quien se encontraba ya recuperado, debía volver a la montaña. Había misiones en ella y fuera de ella a futuro. Sin vacilar se unieron en matrimonio esa tarde, antes de su partida. Pronto quedarían atrás aquellos días de calma, tranquilidad y pasión donde el ideal revolucionario y el amor se fundieron en el mismo destino.

Las huelgas, las acciones urbanas, los combates guerrilleros, las fugas del Cuartel San Carlos, los ajusticiamientos de los delatores, las refriegas armadas en los barrios, la crisis política y los alzamientos militares eran el cuadro político dominante en Venezuela. Internacionalmente la guerra de Vietnam, el mayo Francés, las Panteras Negras en los EEUU, el anticolonialismo africano y la insurgencia armada por la liberación nacional en casi toda América Latina caracterizaban el acontecer mundial.

Amanecer de invierno, las gotas de lluvia se confundían con lágrimas, la humedecida misiva y el sueño de aquella noche despertaron la tristeza. Héctor se alistaba a cumplir una delicada misión. Era una misión difícil, tenían que apoyar una operación logística que intentaba romper el cerco guerrillero. La operación era de precisión y audacia. Junto a cinco compañeros más, bajaron de la montaña que les acobijaba, les separaban del Teatro de Operaciones siete horas a marcha forzada, con la venia de la lluvia lograron pasar los paraje más intrincado sin ser vistos, los sonidos se enmudecían en las cercanías de las patrullas de cazadores y lograron infiltrar, al fin, con destreza las posiciones del enemigo. En las primeras dos horas la lluvia y la oscura madrugada fueron su camuflaje natural. Salió el sol y llegó el momento de apresurar la marcha por los laberintos recónditos de aquella selva intrincada. Juan, Ernesto, Pedro, Alejandro, Manuel y Héctor, ocupaban cada uno de ellos, sus posiciones de vanguardia y retaguardia.

Los cuerpos curtidos de los guerrilleros y su fuerte entrenamiento mitigaban las inclemencias de la naturaleza. La selva era su escondite para escabullirse del enemigo, y saberlo hacer con eficacia era su seguro de vida. Eran duchos en el arte de eludir los bombardeos y en ponerse a salvo de ellos. Habían aprendido también a no dejarse atrapar por los cercos militares. El miedo del guerrillero recién llegado de la ciudad era un fenómeno natural calmado por la valentía de los veteranos. Héctor era uno de los más experimentados y Manuel, el segundo al mando, lo seguía. Pedro y Juan eran dos campesinos guerrilleros que habían aprendido a leer en la guerrilla y finalmente Alejandro y Ernesto eran dos nuevos guerrilleros que vivían su primera experiencia armada en la montaña.

Habían asumido la responsabilidad de llegar a un lugar establecido en una carretera negra para tomar un pequeño puentecito ubicado en una curva muy estrecha. Debían cortar la posible persecución a unos guerrilleros, si estos eran descubiertos, al intentar atravesar una alcabala con un vehículo cargado de bastimentos y pertrechos para la guerrilla,

La izquierda continental estaba consternada por la muerte del Che Guevara y en Venezuela por la caída de Argimiro Gabaldón. En el Partido Comunista se fortalecía una corriente interna que nunca estuvo de acuerdo con la lucha armada.

La preocupación y el silencio angustiaban a Vania quien solicitó permiso para adentrarse en el profundo mundo de la guerrilla. A la guerrilla revolucionaria, internacionalista, heredera de los héroes de nuestra independencia, con un contenido socialista y antiimperialista. Ella era una muchacha delicada, de piel clara tenuemente bronceada, cabello suave color miel, de ojos brillantes, de creativos pensamientos llenos de pasión, y con ganas insaciables de abrazar al hombre amado, aquel que un día la hizo su mujer, como solo los animales saben saciar su sed de pasión y lujuria. Todo aquello quedaba en el recuerdo. Al pasar del tiempo la feminidad se exacerbaba, cada tarde al tocar su cuerpo recordaba las caricias dulces, los besos encendidos, el roce de la piel y la entrega de ambos en un instante huracanado y magnifico. La fuerza de aquel hombre alto de cabello despeinado, protector, el amante de aquella noche.. el momento más seguro de su vida. Todos esos deseos cargados de erotismo se confundían con la desesperación por no saber si el correo había llegado, por lo menos su nota para Héctor. Cuánta nostalgia por él, noticias van y vienen, mas no de Héctor. El partido discutió la propuesta de Vania de subir a la montaña y la respuesta fue negativa, ella la aceptó disciplinada porque sus responsabilidades revolucionarias en la Universidad la hacían irreemplazable en ese momento. Tuvo que sacrificar el instinto de mujer apasionada de seguir al hombre de su vida, por el interés colectivo de su partido que reclamaba la presencia de la dirigente estudiantil en la ciudad.

El Partido Comunista y el MIR habían decidido acogerse a la política de pacificación mientras la mayoría de los jefes guerrilleros que se encontraban en las montañas decidieron continuar en la lucha armada. El movimiento comunista internacional alineado con la URSS resolvió interrumpir la solidaridad revolucionaria con la insurgencia armada en América Latina.

El pequeño destacamento guerrillero comandado por Héctor había tomado posiciones en el lugar indicado. Cuatro francotiradores cubrían el objetivo bien resguardados por grandes peñas en lo alto de la quebrada, por donde bajaba un fuerte torrente de agua, mientras que Héctor y Manuel expertos en demolición hacían lo suyo en la carretera. A la hora convenida pasaron los vehículos de la guerrilla y se reconocieron con las señas previamente acordadas. Entendieron que se había producido un enfrentamiento armado y ellos tenían que defender sus posiciones por media hora para dar tiempo a los otros compañeros a consolidar exitosamente su operación. Transcurrieron veinte largos e interminables minutos, poco faltaba para la hora de la retirada y emprender el largo camino de regreso al campamento. Pero a lo lejos divisaron los camiones de combate del ejército enemigo a sólo cinco minutos de la emboscada. El primer vehículo militar fue volado por la detonación y bloqueó instantáneamente el paso por la carretera. Se inició un fuego cerrado. Los soldados del teatro de operaciones en su mayoría buscaban confundidos colocarse fuera de la línea de fuego mientras los guerrilleros cumplieron el sostenimiento del combate por cinco minutos más hasta iniciar la retirada previamente planificada. En el campo de batalla quedó tendido el cuerpo de Héctor quien durante el enfrentamiento no dio ni un paso atrás. Cayó animando a sus compañeros con su ejemplo, a vencer y a vencer aún cuando se encontraban en inferioridad numérica y con menor poder de fuego. Cinco minutos de pasión revolucionaria por la liberación nacional y el socialismo fueron suficientes para poner fuera de combate al ejército de la oligarquía y el imperialismo. Todos, menos Héctor, llegaron sanos y salvos al campamento. Por parte del batallón de cazadores las bajas de muertos y heridos fueron muy numerosas pero el parte oficial que la prensa publicó al día siguiente en grandes titulares fue: MUEREN OCHO BANDOLEROS EN ENFRENTAMIENTO ARMADO. PATRULLA DE CAZADORES REPELE EMBOSCADA DE 50 DESADAPTADOS.

Nota de la autora: Este es un cuento de ficción que refleja lo sucedido en Venezuela en la década del sesenta donde hombres y mujeres entregaron lo mejor de sus vidas por sus ideales revolucionarios. Con la inventiva y la imaginación literaria, inspirada en hechos reales, se ha querido rendir homenaje al guerrillero heroico y a la heroína revolucionaria siempre presente.